Trayectoria del romanticismo literario

Romanticismo literario

El Romanticismo literario es el principal movimiento literario en Europa desde finales del siglo XIX hasta mediados del siglo XX. El término «romántico» se utilizó por primera vez en Inglaterra en el siglo XVII para hablar de los elementos fantásticos de las novelas de caballería.

El movimiento estaba profundamente relacionado con la política de la época, los miedos, las esperanzas y las aspiraciones de la gente. Fue la voz de la revolución a principios del siglo XIX y la voz del establishment a finales del mismo.

Algunos de los primeros atisbos del movimiento romántico se remontan convencionalmente al interés por el folclore que surgió en Alemania a mediados del siglo XVIII. Existía la creencia de que los productos de la inculta imaginación popular podían igualar o incluso superar a los de los poetas y compositores cultos de la corte.

El nuevo gusto romántico favorecía la sencillez y la naturalidad, y se pensaba que éstas brotaban con mayor claridad y abundancia de los desahogos «espontáneos» del pueblo llano no instruido. La Aldea representa la tradición.

Ejemplos de literatura del romanticismo

Para empezar con una nota personal, mi conciencia del problema de la periodización se vio agudizada por la experiencia de editar The Oxford Handbook of British Romanticism, en la que la cuestión adoptó una forma muy práctica: dónde empezar y terminar cronológicamente, qué gama de referencias hacia delante y hacia atrás incluir, y qué tipo de diversidad y unidad presentar bajo la frase del título «Romanticismo británico».1 Tomé dos decisiones editoriales clave. La primera fue poner en primer plano las diferentes tradiciones literarias de las «cuatro naciones» -Inglaterra, Escocia, Irlanda y Gales- y mostrar cómo todas ellas contribuyeron a la creación del Romanticismo «británico». El objetivo era rastrear tanto la fertilización cruzada como las tensiones y rivalidades entre estas tradiciones, y también reflexionar sobre la importancia del momento clave del cambio constitucional en este período, el Acta de Unión de 1800, que reunió a las cuatro naciones para formar el Reino Unido de Gran Bretaña e Irlanda, pero con muchas de esas tensiones y rivalidades todavía intactas.

Eugène delacroix

La Revolución Francesa de 1789 marcó un punto de inflexión para el futuro de Europa, hecho que percibieron con agudeza escritores de ambos lados del Atlántico, como Irving Babbitt y Matthew Arnold. No sólo esa Revolución inició el ascenso político de la burguesía, una lucha que continuó a través de las violentas revoluciones europeas de 1830 y 1848; sino que también sus dimensiones fueron tan trascendentales, derribando el edificio económico secular del feudalismo y el absolutismo, así como su sanción en el pensamiento cristiano clásico, que su huella quedó indeleblemente impresa en todos los ámbitos de la vida, económico, religioso, filosófico, científico y literario.

Esta evolución vino acompañada de un aumento masivo de la población, que pasó de unos cinco millones en 1800 a unos cien millones en 1914, así como de una enorme afluencia de inmigración y, al igual que en Europa, de un desplazamiento a gran escala de la población del campo a las ciudades. A finales del siglo XIX había surgido un vasto paisaje industrial urbano unido por el ferrocarril y el telégrafo, un mundo metálico y concreto en el que los ritmos de la vida rural, los ciclos de trabajo estacional, los vínculos entre las sucesivas generaciones, el sentido de identidad entre el individuo y la comunidad y la fuerza de los lazos familiares se vieron gravemente afectados. La mayor parte de la identidad individual, como sugiere Ferdinand Tonnies, venía dada por el papel social de la persona. Igualmente consecuente con esta creciente división del trabajo fue la desintegración de la unidad psíquica del individuo en una orientación unidimensional hacia la práctica utilitaria y racional a expensas de lo que muchos escritores llamaron sensibilidad. Todas estas características -el capitalismo financiero, el ferrocarril, la centralización de la gestión y la autoridad, un concepto mecánico del tiempo (como el dinero) y el desplazamiento de la Gemeinschaft por la Gesellschaft- formaron las condiciones a las que respondieron los románticos estadounidenses.

Vagabundo sobre el mar de niebla

Encontrar su propio camino a través de la historia literaria y cultural del período. Desarrollarás una comprensión del compromiso de la escritura romántica con una serie de cuestiones políticas, sociales y estéticas de la época.

Investigarás los significados y asociaciones culturales de la variedad de estilos y géneros en los que se produjo la escritura romántica, y estudiarás una serie de perspectivas críticas diferentes sobre la literatura romántica.

Participarás en la cultura de investigación más amplia del Departamento de Inglés y Literatura Relacionada, uno de los mayores centros de investigación del Reino Unido en inglés moderno, y en el Centro interdisciplinario de Estudios del Siglo XVIII. Habrá un variado programa de seminarios, conferencias y grupos de lectura a los que podrás asistir. También formarás parte del Centro de Investigación de Humanidades, un vibrante centro interdisciplinar que te permitirá establecer estrechos vínculos sociales e intelectuales a lo largo de tus estudios.

Examinarás las obras literarias y estéticas seleccionadas a la luz de las circunstancias históricas en las que se produjeron, y desarrollarás una amplia visión de los principales cambios en la sensibilidad y la ideología de la época.

Por admin

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