Adaptacion de una planta

adaptaciones de las plantas en la tundra

Ejemplos de adaptaciones de las plantas en diferentes entornos Una adaptación no es más que una mutación que ha funcionado bien para una planta o un animal. Las plantas se adaptan de muchas maneras para poder sobrevivir o prosperar en su entorno. Descubre varios ejemplos de adaptación de las plantas a diferentes entornos.

Adaptaciones de las plantas de la selva tropicalEl entorno de la selva tropical se caracteriza por las altas temperaturas y la abundancia de lluvias, lo que provoca altos niveles de humedad. La flora de la selva tropical tiene que adaptarse a un entorno siempre cálido y húmedo. Tamaño de las hojasLas plantas de la parte más baja de la selva tropical son cortas y crecen cerca del suelo. Dado que llega muy poca luz a esta parte de la selva, estas plantas se han adaptado a tener hojas muy grandes. La gran superficie de sus hojas les permite captar la mayor cantidad de luz posible, lo que les ayuda a sobrevivir. Partes venenosasMuchas plantas de la selva tropical son venenosas, una adaptación a la presencia de muchos animales herbívoros en la selva tropical. Si un animal come una parte de la planta que es venenosa, enfermará o morirá. En cualquier caso, el resto de la planta sobrevive. Flores de colores brillantesEl suelo de la selva tropical está poco iluminado, por lo que las flores de tonos apagados serían difíciles de ver para los insectos. Las flores de colores brillantes de las plantas de la selva tropical permiten a las abejas y otros polinizadores verlas y encontrarlas fácilmente para la polinización.

adaptación del musgo

ResumenAntecedentesLos organismos necesitan adaptarse para seguir el ritmo de un entorno cambiante. El examen de la reciente expansión del área de distribución ayuda a comprender cómo evolucionan los organismos para superar las limitaciones ambientales. Sin embargo, la forma en que los organismos se adaptan a los cambios climáticos es una cuestión biológica crucial que sigue sin respuesta. La planta Arabidopsis thaliana es un sistema excelente para estudiar esta cuestión fundamental. Su origen está en la Península Ibérica y el Norte de África, pero se ha extendido hasta el Lejano Oriente, incluyendo el borde más sudoriental de sus hábitats nativos, la cuenca del río Yangtze, donde el clima es muy diferente.ResultadosSecuenciamos 118 cepas de A. thaliana de la región que rodea la cuenca del río Yangtze. Descubrimos que la población de la cuenca del río Yangtze es una población única y que divergió hace unos 61.409 años, con flujos de genes que se produjeron en dos momentos diferentes, seguidos de una dispersión de la población en la cuenca del río Yangtze en los últimos miles de años. Los análisis de selección positiva revelaron que los procesos de regulación biológica, como el tiempo de floración y los procesos de respuesta inmunitaria y de defensa, podrían estar correlacionados con el evento de adaptación. En particular, descubrimos que el gen del tiempo de floración SVP ha contribuido a la adaptación de A. thaliana a la cuenca del río Yangtze sobre la base de la cartografía genética.Conclusiones

adaptación de las flores

Desde finales del Eoceno y el Oligoceno, hace entre 47,5 y 26 millones de años (mya), la Tierra ha experimentado dramáticos eventos de enfriamiento, lo que ha provocado una contracción general de los trópicos y el establecimiento de nuevas zonas templadas en los hemisferios norte y sur (Zachos et al., 2001; Stickley et al., 2009). En respuesta a este enfriamiento, varios linajes ancestralmente tropicales se han diversificado con éxito fuera de su zona ecológica de origen, adaptándose a entornos más fríos y a menudo más estacionales (Latham y Ricklefs, 1993; Sandve y Fjellheim, 2010). Sin embargo, el hecho de que menos de la mitad de las familias de angiospermas modernas estén representadas en las zonas templadas sugiere que las adaptaciones a climas estacionales fríos podrían ser difíciles de evolucionar (Ricklefs y Renner, 1994; Donoghue, 2008).

La hipótesis de que las adaptaciones a las temperaturas estacionales bajas o heladas son relativamente difíciles y/o lentas de evolucionar se apoya en el hecho de que el enfriamiento del clima durante el límite entre el Eoceno y el Oligoceno se asoció con extinciones a gran escala tanto de animales como de plantas (Ivany et al., 2000), y en la aparente complejidad de las adaptaciones fisiológicas y morfológicas al frío (ver secciones posteriores). Sin embargo, como hipótesis alternativa, se ha postulado que, dado que el enfriamiento del clima ha sido un proceso continuo a lo largo del Cenozoico, la expansión relativamente reciente de las zonas templadas frías ha hecho que sólo una minoría de familias de plantas haya sido históricamente parte de la selección por inviernos fríos (Fine y Ree, 2006). Por lo tanto, todavía hay mucho debate sobre si las diferentes adaptaciones a los períodos prolongados de frío pueden evolucionar lo suficientemente rápido como para permitir expansiones del rango y/o la adaptación local en condiciones de cambio climático gradual o rápido (Franks et al., 2007; Cook et al., 2012). El objetivo de esta revisión es resaltar las principales formas en que las plantas se han adaptado fisiológicamente a los entornos estacionales fríos, y sintetizar algunos de los datos actuales disponibles sobre la base genética de estas adaptaciones, con el objetivo general de comprender la labilidad evolutiva de los rasgos de la estación fría.

adaptación de las algas

Antecedentes:    Las plantas se adaptan a las fluctuaciones estacionales y anuales de la temperatura ambiente alterando múltiples aspectos de su desarrollo, como el crecimiento y el momento de iniciar la floración. Estas modificaciones del desarrollo de las plantas en función de la temperatura se conocen como plasticidad térmica del desarrollo. En las plantas con una amplia distribución geográfica, los individuos o variedades de diferentes regiones del mundo presentan distintos tipos de plasticidad, que reflejan adaptaciones a diferentes entornos naturales. En la actualidad, se conocen pocos genes y mecanismos moleculares implicados en la adaptación de las plantas a diferentes temperaturas ambientales.

Resultados: Hemos identificado dos genes homólogos, ICARUS1 (ICA1) e ICA2, que son responsables de las diferencias en la plasticidad de desarrollo térmico que muestran las variedades naturales de la planta modelo Arabidopsis. Ambos genes interactúan genéticamente para afectar a rasgos de la planta como el crecimiento y el tiempo de floración, así como a características celulares como el número de copias del genoma, es decir, el nivel de ploidía. Encontramos que las plantas de Arabidopsis de diferentes lugares del mundo albergan diferentes mutaciones naturales en ICA2, lo que sugiere que este gen podría estar involucrado en la adaptación de las plantas a diferentes climas. Por último, descubrimos que muy pocas copias (principalmente una o dos) de los genes ICA están presentes en todas las plantas a lo largo de la evolución.

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