De que manera influye el sol en nuestro planeta

Por qué el sol es importante para la vida en la tierra

El Sol es el número más solitarioEl Sol está bastante aislado, en el borde interior del Brazo de Orión de la Vía Láctea. Su vecino estelar más cercano, una enana roja llamada Próxima Centauri, está a unos 4,24 años luz.

Como un diamante en el cieloLas estrellas enanas blancas están formadas por carbono-diamante cristalizado. Una enana blanca típica tiene unos 10.000 millones de billones de quilates. Dentro de unos 5.000 millones de años, dice Travis Metcalfe, del Centro Harvard-Smithsonian de Astrofísica, nuestro sol se convertirá en un diamante realmente eterno.

Días soleados en las agencias espacialesLa NASA y otras agencias espaciales tienen más de una docena de misiones de heliofísica, que estudian el sol, la heliosfera y los entornos planetarios como un único sistema conectado. Algunas de las misiones en curso son ACE: observación de partículas de origen solar, interplanetario, interestelar y galáctico AIM: determinación de las causas de las nubes de mayor altitud de la atmósfera terrestre Hinode: estudio del sol con los telescopios solares de mayor resolución del mundo IBEX: cartografía de todo el límite del sistema solar RHESSI: investigación de los rayos gamma y los rayos X, la energía más potente emitida por el sol SOHO: comprender la estructura y la dinámica del sol SDO: una joya de la corona de la NASA, cuyo objetivo es desarrollar los conocimientos científicos necesarios para abordar aquellos aspectos del sol y del sistema solar que afectan directamente a la vida y a la sociedad STEREO: comprender las eyecciones de masa coronal Voyager: estudiar el espacio en el borde del sistema solar Viento: comprender el viento solar

Cómo interactúa el sol con la atmósfera

El Sol es la principal fuente de energía que impulsa el sistema climático de la Tierra, pero sus variaciones han desempeñado un papel muy poco importante en los cambios climáticos observados en las últimas décadas. Las mediciones directas por satélite realizadas desde finales de los años 70 no muestran ningún aumento neto de la producción solar, mientras que, al mismo tiempo, las temperaturas globales de la superficie han aumentado [Figura 2].

Figura 2. Las mediciones de la energía del Sol que incide en la Tierra no muestran ningún aumento neto del forzamiento solar durante los últimos 40 años, por lo que éste no puede ser responsable del calentamiento durante ese periodo. Los datos sólo muestran pequeñas variaciones periódicas de amplitud asociadas al ciclo de 11 años del Sol. Fuente: Datos de la TSI del Physikalisch-Meteorologisches Observatorium Davos, Suiza, en la nueva escala VIRGO desde 1978 hasta mediados de 2018; datos de temperatura para el mismo periodo de tiempo del conjunto de datos HadCRUT4, UK Met Office, Hadley Centre. (versión ampliada)

Para los periodos anteriores a la aparición de las mediciones por satélite, los conocimientos sobre los cambios solares son menos seguros porque los cambios se infieren a partir de fuentes indirectas, como el número de manchas solares y la abundancia de ciertas formas (isótopos) de átomos de carbono o berilio, cuyas tasas de producción en la atmósfera terrestre están influidas por las variaciones del Sol. Hay pruebas de que el ciclo solar de 11 años, durante el cual la producción de energía del Sol varía aproximadamente un 0,1%, puede influir en las concentraciones de ozono, las temperaturas y los vientos de la estratosfera (la capa de la atmósfera situada por encima de la troposfera, que suele estar entre 12 y 50 km por encima de la superficie terrestre, según la latitud y la estación del año). Estos cambios estratosféricos pueden tener un pequeño efecto en el clima de la superficie a lo largo del ciclo de 11 años. Sin embargo, las pruebas disponibles no indican cambios pronunciados a largo plazo en la salida del Sol durante el último siglo, tiempo durante el cual los aumentos de las concentraciones de CO2 inducidos por el hombre han sido la influencia dominante en el aumento de la temperatura global de la superficie a largo plazo. Otras pruebas de que el calentamiento actual no es resultado de los cambios solares se encuentran en las tendencias de la temperatura a diferentes alturas de la atmósfera (véase la pregunta 5).

Efectos negativos del sol en la tierra

El sistema climático de la Tierra depende totalmente del Sol para su energía. La radiación solar calienta la atmósfera y es fundamental para la composición atmosférica, mientras que la distribución del calentamiento solar en el planeta produce patrones de viento globales y contribuye a la formación de nubes, tormentas y precipitaciones. La influencia del Sol en el clima ofrece una introducción sin precedentes a esta relación de vital importancia.Este accesible manual abarca las propiedades básicas del sistema climático de la Tierra, la estructura y el comportamiento del Sol y la absorción de la radiación solar en la atmósfera. Explica cómo varía la actividad solar y cómo estas variaciones afectan al medio ambiente de la Tierra, desde los efectos paleoclimáticos a largo plazo hasta las escalas de tiempo de un siglo en el contexto del cambio climático inducido por el hombre, y desde las señales del ciclo de manchas solares de 11 años hasta los impactos de las emisiones solares en el clima espacial en la atmósfera superior de nuestro planeta.Escrito por dos de las principales autoridades en la materia, La influencia del Sol en el clima es un manual esencial para estudiantes y no especialistas.

Cinco beneficios del sol para la tierra

El Sol es la estrella situada en el centro del Sistema Solar. Es una bola casi perfecta de plasma caliente,[18][19] calentada hasta la incandescencia por reacciones de fusión nuclear en su núcleo, que irradia la energía principalmente como luz visible, luz ultravioleta y radiación infrarroja. Es, con mucho, la fuente de energía más importante para la vida en la Tierra. Su diámetro es de unos 1,39 millones de kilómetros (864.000 millas), es decir, 109 veces el de la Tierra. Su masa es unas 330.000 veces mayor que la de la Tierra; representa aproximadamente el 99,86% de la masa total del Sistema Solar[20]. Aproximadamente tres cuartas partes de la masa del Sol están formadas por hidrógeno (~73%); el resto es mayoritariamente helio (~25%), con cantidades mucho menores de elementos más pesados, como oxígeno, carbono, neón y hierro[21].

El Sol es una estrella de secuencia principal de tipo G (G2V) según su clase espectral. Como tal, se le denomina de manera informal y no del todo precisa como una enana amarilla (su luz es más cercana al blanco que al amarillo). Se formó hace aproximadamente 4.600 millones de años[a][14][22] a partir del colapso gravitacional de la materia dentro de una región de una gran nube molecular. La mayor parte de esta materia se concentró en el centro, mientras que el resto se aplanó en un disco orbital que se convirtió en el Sistema Solar. La masa central se volvió tan caliente y densa que acabó iniciando la fusión nuclear en su núcleo. Se cree que casi todas las estrellas se forman mediante este proceso.

Por admin

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