Problema de la contaminacion

La contaminación y los animales

Contaminación lumínicaLa contaminación lumínica es el exceso de luz en el cielo nocturno. La contaminación lumínica, también llamada fotocontaminación, se da casi siempre en las zonas urbanas. La contaminación lumínica puede alterar los ecosistemas al confundir la distinción entre noche y día. Los animales nocturnos, aquellos que son activos durante la noche, pueden aventurarse durante el día, mientras que los animales diurnos, que son activos durante las horas de luz, pueden permanecer activos hasta bien entrada la noche. Los patrones de alimentación y sueño pueden confundirse. La contaminación lumínica también indica un uso excesivo de energía. El movimiento por el cielo oscuro es una campaña de personas para reducir la contaminación lumínica. Esto reduciría el uso de energía, permitiría que los ecosistemas funcionaran con más normalidad y permitiría a los científicos y a los observadores de estrellas observar la atmósfera.

Contaminación acústicaLa contaminación acústica es la presencia constante de ruidos fuertes y molestos en una zona. Por lo general, la contaminación acústica está causada por la construcción o las instalaciones de transporte cercanas, como los aeropuertos. La contaminación acústica es desagradable y puede ser peligrosa. Algunos pájaros cantores, como los petirrojos, son incapaces de comunicarse o encontrar comida en presencia de una fuerte contaminación acústica. Las ondas sonoras producidas por algunos contaminantes acústicos pueden perturbar el sonar utilizado por los animales marinos para comunicarse o localizar comida.

Efectos de la contaminación en el medio ambiente

La contaminación atmosférica se refiere a la liberación de contaminantes en el aire, que son perjudiciales para la salud humana y el planeta en su conjunto. Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), cada año la contaminación atmosférica es responsable de casi siete millones de muertes en todo el mundo. En la actualidad, nueve de cada diez seres humanos respiran un aire que supera los límites orientativos de contaminantes establecidos por la OMS, y los que más sufren son los que viven en países de ingresos bajos y medios. En Estados Unidos, la Ley de Aire Limpio, establecida en 1970, autoriza a la Agencia de Protección del Medio Ambiente (EPA) a salvaguardar la salud pública regulando las emisiones de estos contaminantes atmosféricos nocivos.

Los efectos de la contaminación atmosférica en el cuerpo humano varían en función del tipo de contaminante y de la duración y el nivel de exposición, así como de otros factores, como los riesgos individuales para la salud de una persona y los impactos acumulados de múltiples contaminantes o factores de estrés.

«Cuanto menos gasolina quememos, mejor estaremos haciendo para reducir la contaminación del aire y los efectos nocivos del cambio climático», dice Walke. «Elige bien el transporte. Cuando puedas, camina, monta en bicicleta o coge el transporte público. Para conducir, elige un coche que haga más kilómetros por galón de gasolina, o elige un coche eléctrico». También puedes investigar las opciones de tu proveedor de energía: tal vez puedas solicitar que tu electricidad sea suministrada por energía eólica o solar. Comprar los alimentos en la localidad reduce los combustibles fósiles que se queman al transportar los alimentos por camión o por avión desde el otro lado del país. Y lo que es más importante: «Apoya a los líderes que presionan por un aire y un agua limpios y por medidas responsables contra el cambio climático», dice Walke.

Ozono troposférico

Las interacciones entre el ser humano y su entorno físico han sido ampliamente estudiadas, ya que las múltiples actividades humanas influyen en el medio ambiente. El medio ambiente es un conjunto de elementos bióticos (organismos vivos y microorganismos) y abióticos (hidrosfera, litosfera y atmósfera).

La contaminación se define como la introducción en el medio ambiente de sustancias nocivas para los seres humanos y otros organismos vivos. Los contaminantes son sólidos, líquidos o gases nocivos producidos en concentraciones superiores a las habituales que reducen la calidad de nuestro entorno.

Las actividades humanas tienen un efecto adverso sobre el medio ambiente al contaminar el agua que bebemos, el aire que respiramos y el suelo en el que crecen las plantas. Aunque la revolución industrial fue un gran éxito en términos de tecnología, sociedad y prestación de múltiples servicios, también introdujo la producción de enormes cantidades de contaminantes emitidos al aire que son perjudiciales para la salud humana. Sin duda, la contaminación ambiental global se considera un problema de salud pública internacional con múltiples facetas. Las preocupaciones sociales, económicas y legislativas y los hábitos de vida están relacionados con este gran problema. Es evidente que la urbanización y la industrialización están alcanzando proporciones sin precedentes y molestas en todo el mundo en nuestra época. La contaminación atmosférica antropogénica es uno de los mayores peligros para la salud pública en todo el mundo, dado que es responsable de unos 9 millones de muertes al año (1).

Contaminación ambiental

La contaminación atmosférica es actualmente el mayor riesgo ambiental de muerte prematura, responsable de más de 6 millones de muertes prematuras al año por infartos de miocardio, accidentes cerebrovasculares, diabetes y enfermedades respiratorias. Eso es más que las muertes por sida, tuberculosis y malaria juntas.

Los niños, los ancianos, las personas con enfermedades existentes y las comunidades minoritarias y de bajos ingresos son especialmente vulnerables a los resultados adversos para la salud y a las repercusiones económicas, como la pérdida de días de trabajo, de la exposición a la contaminación atmosférica.

Las investigaciones sugieren que la exposición prolongada a algunos contaminantes aumenta el riesgo de enfisema más que fumar un paquete de cigarrillos al día. Y estudios recientes demuestran que la contaminación atmosférica puede afectar a la salud mental, a la productividad de los trabajadores e incluso a los resultados bursátiles.

Para entender la mejor manera de desarrollar soluciones, es importante comprender mejor esta amenaza invisible. Lo que solemos considerar «contaminación atmosférica» es en realidad una mezcla de pequeñas partículas, entre las que se encuentran las siguientes.

Las partículas (PM) están formadas por pequeñas partículas en el aire como el polvo, el hollín y las gotas de líquido. La mayor parte de las PM en las zonas urbanas se forman directamente a partir de la quema de combustibles fósiles por parte de las centrales eléctricas, los automóviles, los equipos no de carretera y las instalaciones industriales. Otras fuentes son el polvo, las emisiones de diésel y la formación de partículas secundarias a partir de gases y vapores.

Por admin

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