Riesgos del uso de la energia

uso de la energía e impactos ambientales: una revisión general

La preocupación mundial por la protección de la salud pública y el medio ambiente ha experimentado un notable crecimiento en los últimos 15 años, evidenciado en Estados Unidos por la aprobación de leyes históricas, la creación de la Agencia de Protección del Medio Ambiente y la proliferación de normativas para mitigar, por ejemplo, los riesgos sanitarios y medioambientales de los sistemas energéticos.

Esta preocupación es una de las muchas que deben equilibrarse al formular la política energética. Además, muchos aspectos de esta preocupación son nuevos: nuestro conocimiento de varios riesgos importantes, así como nuestro conocimiento de cómo controlarlos, es reciente e incompleto.

La política energética debe formularse con los conocimientos disponibles. Incluso si esos conocimientos fueran mayores que los actuales, habría que tomar decisiones difíciles. Los riesgos de los distintos sistemas energéticos son de distintos tipos que no pueden reducirse todos a medidas comunes. El juicio seguirá dominando estas decisiones.

El objetivo de este capítulo es repasar los riesgos conocidos, indicar las dificultades para determinar algunos de los presuntos riesgos más importantes y recomendar tanto cursos de acción prácticos ante la incertidumbre como medidas para mejorar el juicio con mejor información. Entre las principales categorías de riesgo consideradas están las relacionadas con las operaciones industriales, la contaminación atmosférica, la escasez de suministro de agua y el cambio climático. Para cada una de ellas, hemos considerado los riesgos que plantean los sistemas energéticos basados en los combustibles fósiles, los combustibles nucleares y la energía solar.

¿cuáles son algunos de los peligros para la salud causados por la utilización de la energía?

Los informes y estrategias climáticas de Noruega y la UE dan prioridad al objetivo de reducir las emisiones de carbono. Sin embargo, durante su camino hacia la aplicación, estas estrategias se enfrentan a menudo a las racionalidades cambiantes de diversas entidades y un «salto de racionalidad» hacia los aspectos económicos … es visible en el caso de Noruega. El desarrollo del biocalor y sus mercados se basan en gran medida en consideraciones económicas, con sólo unas pocas excepciones (p. 392)

Este cambio de racionalidad también puede entenderse como un cambio en la comprensión del riesgo. A medida que una comunidad de bioenergía se acerca a la inversión real y al funcionamiento de una cadena de bioenergía, los retos se convierten en económicos y técnicos.En cuanto a los riesgos económicos, dos de las comunidades estudiadas formadas por iniciativa privada o ciudadana quebraron y tuvieron que ser reconstruidas por el municipio. El desarrollo de capacidades en materia económica y técnica es importante para el éxito de este tipo de iniciativas ascendentes. Los riesgos ecológicos en términos de contaminación atmosférica local y de transporte pesado son riesgos al localizar una planta de cogeneración, pero las autoridades municipales de los cuatro países están equipadas con herramientas para remediar dichos riesgos. Uno de los riesgos que se perciben como muy importantes para muchos de los entrevistados es que el proyecto no contribuya plenamente a los puestos de trabajo y medios de vida locales, sino a los beneficios de los inversores no locales. Un ejemplo del condado de Troms es:

peligro de la fuente de energía

El sistema eléctrico estadounidense actual es una compleja red de centrales eléctricas, cables de transmisión y distribución y usuarios finales de electricidad. En la actualidad, la mayoría de los estadounidenses reciben su electricidad de centrales eléctricas centralizadas que utilizan una amplia variedad de recursos energéticos para producir electricidad, como el carbón, el gas natural, la energía nuclear o recursos renovables como el agua, el viento o la energía solar. Este complejo sistema de generación, suministro y usuarios finales suele denominarse red eléctrica.

La electricidad en Estados Unidos se genera utilizando diversos recursos. Los tres más comunes son el gas natural, el carbón y la energía nuclear. Algunas de las fuentes de mayor crecimiento son los recursos renovables, como la eólica y la solar. La mayor parte de la electricidad estadounidense se genera en centrales eléctricas centralizadas. Una cantidad mucho menor pero creciente de electricidad se produce a través de la generación distribuida: una variedad de tecnologías que generan electricidad en el lugar de uso o cerca de él, como los paneles solares in situ y la cogeneración de calor y electricidad. Más información sobre la generación centralizada y distribuida.

definición de salud energética

El uso de la energía es fundamental para la sociedad humana y proporciona muchos beneficios para la salud. Pero cada fuente de energía conlleva algunos riesgos para la salud. Este artículo revisa los impactos en la salud de cada una de las principales fuentes de energía, centrándose en aquellas con mayores implicaciones en la carga de enfermedad a nivel mundial. Los mayores impactos sobre la salud se derivan de la recolección y la quema de combustibles sólidos, carbón y biomasa, principalmente en forma de riesgos para la salud en el trabajo y de contaminación del aire doméstico y ambiental en general. La falta de acceso a combustibles limpios y a la electricidad en los hogares pobres del mundo es un riesgo especialmente grave para la salud. Aunque la eficiencia energética aporta muchos beneficios, también conlleva algunos riesgos para la salud, al igual que los sistemas de energías renovables, si no se gestionan con cuidado. No examinamos los efectos del cambio climático en la salud, que se deben sobre todo a los contaminantes de los sistemas energéticos que alteran el clima, pero sí analizamos las posibilidades de conseguir beneficios colaterales para la salud a corto plazo reduciendo determinadas emisiones relacionadas con el clima.

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